Tips para un formato de currículum exitoso

Elaborar un formato de curriculum vitae no es algo que podamos realizar de forma distraída o descuidada. Hay dos cuestiones que deben quedar muy claras sobre este papel: el contenido y la forma de presentarlo.

En la primera es imprescindible que pongas la información correcta, con las secciones clave que te ayudarán a explicar por qué eres –o serás– valioso para una empresa y cuál es tu preparación para ello.

Para la segunda cuestión (la forma en que presentas tus datos) hay algunas preguntas que puedes hacerle a tu CV para saber si estás en el camino correcto.

¿Es visualmente atractivo?

Imprímelo, pégalo en una pared y aléjate unos pasos de él. ¿Te gusta cómo se ve? ¿Se ve ordenado o desordenado? ¿Se lee fácilmente? ¿La letra es muy grande o muy pequeña? ¿La información está organizada? ¿Resaltan algunas partes importantes o todo se ve igual?

Ten en cuenta que, por la carga de trabajo o por el número de solicitudes que reciben, los reclutadores destinan de 6 a 20 segundos para mirar por primera vez tu curriculum.

¿Lo entendería alguien que no trabaja en tu área?

Error de novatos: escribir con palabras raras para impresionar a los de RR.HH.

Usar muchos tecnicismos hará que tu currículum sea confuso. Claro que quieres demostrar todo lo que sabes, pero ya habrá tiempo en las entrevistas para eso.

De momento, piensa cómo podría entenderlo una persona ajena a tu campo laboral. Como consejo, muéstrale tu CV a un familiar o amigo y pídele que te diga qué interpreta en cada punto de tu experiencia laboral. Eso te dará un buen parámetro para saber cómo puede percibirlo un reclutador y modificar lo que suene ambiguo, enredado o que de plano no se comprenda.

¿Estás seguro de que ya no tiene errores ortográficos o “de dedo”?

Si en el punto anterior hablamos de la importancia de un lenguaje claro –pero profesional, siempre, sin excepciones– ahora es turno de evitar pequeños enormes tropezones.

La ortografía es vital por dos razones: demuestra que pones atención a cualquier detalle y que te diste el tiempo necesario para revisar tu escrito y pulirlo.

Los “errores de dedo”, la falta de acentos, cambio de letras (“b” por “v”, “s” por “c”), etcétera, resta puntos a tu postulación. Y es lo que menos buscas.

¿Por qué crees que te haría destacar sobre otros candidatos?

Piensa en el mensaje que está enviando tu currículo: ¿refleja el buen aspirante que eres para un puesto?, ¿te muestra como una persona que le puso empeño a su curriculum?, ¿responde a los requisitos que piden las vacantes?, ¿a ti por qué te llamaría la atención leer ese documento que enviarás a los reclutadores?

Meditar esto posiblemente te hará encontrar algo que puedas sumarle o restarle a tu CV para mejorarlo siempre.